Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

La tierra no envejece si se estercola

[Total:0    Promedio:0/5]
Ya está disponible el segundo libro de Columela:
sobre la tierra

tierra que no se envejece ni se fatiga si se estercola.

Me preguntas, Publio Silvino, lo que yo no reúso responderte al momento; a saber: por qué en el libro anterior deseché desde el principio la opinión y falso sentir de casi todos los autores antiguos que han hablado del cultivo de los campos, y pensaban que la tierra fatigada y desustanciada con su larga edad y con el ejercicio en que se la ha tenido por tan dilatado tiempo, se ha envejecido. Y no ignoro que tú respetarás, la autoridad; no solo de otros ilustres escritores, sino principalmente la de Tremelio, que habiendo dejado a la posteridad muchísimos preceptos de la Agricultura con tanta elegancia como sabiduría, ha creído falsamente, movido sin duda de la demasiada estimación que hacía de los antiguos que habían tratado de la misma materia, que la tierra madre de todas las cosas, consumida ya con la vejez, como las mujeres, estaba inhábil para procrear. Lo que yo mismo también confesaría, si de todo punto no produjese frutos algunos. Porque en la naturaleza humana se declara la vejez estéril, no cuando una mujer deja de parir a dos o tres de cada parto, sino cuando enteramente no puede dar a luz criatura alguna. Y así en habiendo pasado el tiempo de la juventud, aunque queda larga vida, la fecundidad que se ha denegado a los años, no se restituye.

Pero por el contrario la tierra abandonada, bien sea voluntariamente, bien por cualquier acontecimiento, cuando se vuelve a cultivar, corresponde al labrador con grandes usuras por el tiempo que ha estado parada. No es pues la vejez de la tierra causa de los pocos frutos, pues que cuando ha llegado una vez a los hombres, no se pueda volver atrás, ni reverdecerse o rejuvenecerse; pero ni aun el cansancio de ella disminuye los frutos al labrador: pues no es propio de una persona sensata persuadirse que así como los hombres se fatigan con el demasiado ejercicio del cuerpo o con el peso de alguna carga, la tierra se cansa cultivándola y moviéndola. ¿Pues cuál es la causa, dirás, de que (como asegura Tremelio) las tierras eriales e incultas, cuando empiezan a labrarse producen con mucha abundancia, y después no corresponden del mismo modo al trabajo de los colonos? sin duda ves lo que sucede, pero no penetras el motivo: pues no se debe tener por más fecunda la tierra inculta y acabada de transformar de erial en campo labrado porque esté más descansada y sea más joven, sino porque engrasada, por decirlo así, con los alimentos más abundantes que le suministraban las hojas y yerbas de muchos años, que ella producía naturalmente, se presta con más facilidad a criar y alimentar los frutos. Pero como las yerbas, por haber descuajado sus raíces por los rastros y el arado, y los bosques habiendo sido talados por el hierro han dejado de alimentar a su madre con sus hojas, y que las que caían de los arbustos y árboles en el otoño y quedaban encima de la tierra trastornadas después con los arados se han mezclado y como, incorporado con la tierra de la capa inferior que por lo común es de menos sustancia, se signe que privada de sus antiguos alimentos este misma tierra se esteriliza. No por la fatiga, pues, como muchísimos han creído, ni por la vejez, sino seguramente por nuestra pereza nos corresponden con menos liberalidad los campos. Y así se pueden recoger frutos más abundantes, si se vuelve la tierra por sí, estercolándola frecuente, oportuna y moderadamente. Y habiendo ofrecido en el volumen anterior hablar de su cultivo, vamos ya ahora a cumplir nuestra palabra.

Columela De re rustica – libro 2.pdf

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Create a website or blog at WordPress.com Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: